El número de aplicaciones descentralizadas (DApps) que emplean la infame herramienta Inferno Drainer ha experimentado un crecimiento alarmante, triplicándose en un contexto donde los estafadores han intensificado sus esfuerzos para robar criptomonedas. Con el mercado de criptomonedas mostrando signos de recuperación alcista, los ciberdelincuentes están aprovechando la oportunidad para multiplicar sus actividades fraudulentas.
Datos recientes de la firma de seguridad Web3 Blockaid revelan que, para finales de julio de 2024, el número de DApps maliciosas utilizando Inferno Drainer se disparó a 40,000. Oz Tamir, jefe de investigación y desarrollo en Blockaid, informó a Cointelegraph que el volumen de nuevas DApps fraudulentas que emplean esta herramienta se ha triplicado, pasando de unas 800 nuevas DApps por semana a principios de año, a 2,400 por semana en la actualidad.
Inferno Drainer y Pink Drainer: Herramientas de Estafa en la Mira
Los llamados “drainers” de criptomonedas, como Inferno Drainer, son herramientas de phishing diseñadas específicamente para engañar a los usuarios y obtener acceso a sus monederos digitales. Mediante la manipulación para que firmen aprobaciones de tokens, estas aplicaciones permiten a los estafadores robar fondos de manera eficiente.
Inferno Drainer, que ya ayudó a robar más de 70 millones de dólares antes de afirmar su cierre en 2023, ha resurgido con una mayor actividad en 2024. Aunque pueda parecer una herramienta sofisticada, Tamir sostiene que Inferno Drainer no es más que una de las muchas opciones al alcance de los estafadores, quienes suelen cambiar de herramienta según lo que esté disponible y las comisiones asociadas.
El incremento en el uso de Inferno Drainer también refleja un aumento general en los intentos de estafa dentro del ecosistema cripto. Según Tamir, en lo que va de 2024, Blockaid ha registrado una media semanal de 180,000 resultados de análisis maliciosos, lo que indica una tendencia preocupante.
El Mercado Alcista y el Auge de las Estafas
El crecimiento de estas actividades fraudulentas parece estar correlacionado con las condiciones del mercado alcista que el criptoespacio ha experimentado en los últimos meses. Tamir sugiere que, a medida que más usuarios y capital ingresan al ecosistema, los atacantes se ven más incentivados a desarrollar y lanzar ataques novedosos.
Además, los estafadores están aprovechando el surgimiento de nuevas cadenas de bloques, que a menudo cuentan con menores medidas de seguridad. Estas cadenas emergentes son vistas como oportunidades para obtener ganancias rápidas, lo que agrava aún más el problema.



