En una tarde común, Gunpei Yokoi, mientras viajaba en el tren bala, observó a un pasajero que utilizaba una calculadora como si fuera un juguete.
Esta simple observación desencadenó una idea innovadora en la mente de Yokoi: ¿qué tal si se creara una pequeña consola de videojuegos del tamaño de una calculadora? Yokoi, un ingeniero en el departamento de I+D de Nintendo, compartió esta idea con el presidente de Nintendo, Hiroshi Yamauchi. A pesar de la inicial indiferencia, Yamauchi se convenció de la idea y así nacieron las Game & Watch.
Estas pequeñas consolas portátiles, conocidas como “maquinitas”, marcaron el inicio de una era en la industria de los videojuegos. Yokoi y su equipo aplicaron el pensamiento lateral para crear un producto innovador y asequible. Utilizaron pantallas LCD similares a las de las calculadoras y se centraron en la jugabilidad simple pero adictiva. A diferencia de otras consolas de la época, las Game & Watch se destacaron por su simplicidad y mecánicas de juego adictivas, lo que las convirtió en un éxito instantáneo.
La primera Game & Watch, llamada ‘Ball’ y lanzada en 1980, fue un ejemplo de esta simplicidad. A pesar de su crudeza, estableció las bases para futuras versiones.

La serie incluía juegos de doble pantalla, como ‘Oil Panic’ (1982), y alcanzó su punto álgido con la versión de ‘Donkey Kong’ que vendió ocho millones de unidades. Estas consolas portátiles se convirtieron en precursoras de dispositivos posteriores como la Nintendo DS y sentaron las bases para el enfoque de Nintendo en la jugabilidad sobre los gráficos.

Aunque existen diferentes versiones sobre cómo se originaron las Game & Watch, la verdad es que estas pequeñas consolas cambiaron para siempre la forma en que interactuamos con los videojuegos.
Su simplicidad, combinada con mecánicas de juego adictivas, hizo que perduraran en la memoria de los jugadores y establecieran a Nintendo como un líder en la industria de los videojuegos.



