Detalles sutiles que evocan el arte, el patrimonio y los videojuegos adornan este sistema de transporte

Viajar a Suecia puede no ser una escapada de fin de semana, pero una vez allí, el metro de Estocolmo se revela como una parada obligatoria, ya sea por negocios o placer. A primera vista, las líneas subterráneas de la ciudad no parecen tener nada fuera de lo común; sin embargo, es la atención al detalle lo que las distingue.

Distribuidos por el sistema de ventilación se encuentran orificios circulares que, a simple vista, podrían pasar desapercibidos. Sin embargo, entre estos, algunos adoptan formas únicas, como la de Pac-Man y los icónicos fantasmas de este clásico videojuego, camuflados entre las figuras más comunes.

Más allá de Pac-Man

Además, el metro está salpicado con símbolos de coronas, hojas, gotas de agua, estrellas, corazones y hasta íconos de control de medios como Reproducir, Pausar y Detener. Las coronas y hojas hacen alusión directa a la moneda nacional y al escudo de Suecia, mientras que las hojas también remiten a uno de los apodos de Estocolmo, “La Hoja”.

Las gotas de agua evocan los numerosos lagos y ríos del país; las estrellas, posiblemente, hacen referencia a la estrella polar, guía hacia el norte; los corazones celebran la canción “Estocolmo en mi corazón”, un himno no oficial de la ciudad desde 1992. Por último, los símbolos de control de medios aluden a la prominente industria musical sueca.

Descubre siete secretos en la Línea Roja

Quienes exploren la Línea Roja del metro encontrarán estos siete easter eggs ocultos. Pero hay una sorpresa adicional en Thorildsplan, una estación situada en la superficie que se destaca por su decoración con arte pixelado inspirado en videojuegos. Esta obra de Lars Arrhenius en 2008 se inspira en el entorno circundante, reminiscente de los niveles de un videojuego.