En los últimos años, el consumo de videojuegos ha mostrado una clara inclinación hacia el formato digital, y en 2024 esta tendencia se ha acentuado aún más. Según datos recientes, el 75% de los videojuegos lanzados en Europa este año se han adquirido en formato digital, lo que representa un aumento significativo en comparación con el 63% registrado en 2023. Este cambio de hábitos de consumo refleja la creciente preferencia por plataformas como PlayStation Store, Xbox Store, eShop y Steam.
PlayStation y Xbox aceleran la transición digital
PlayStation y Xbox han experimentado una caída considerable en las ventas de juegos físicos. En el caso de PlayStation, el formato físico ha pasado de representar el 41% de las ventas en 2023 al 32% en 2024. Por su parte, Xbox, que ya mostraba una tendencia más marcada hacia lo digital, redujo sus ventas físicas del 26% al 19% en este mismo periodo. Este declive en el consumo de juegos físicos está en línea con el diseño de las nuevas consolas, que priorizan cada vez más el formato digital, lo cual también reduce costos de producción y distribución.
Nintendo Switch, el último bastión del formato físico
Mientras que PlayStation y Xbox se mueven rápidamente hacia lo digital, Nintendo Switch se ha mantenido como una excepción. En 2023, el 67% de los juegos vendidos para Switch fueron en formato físico, y aunque esta cifra ha bajado ligeramente al 65% en 2024, Nintendo sigue aferrándose al modelo tradicional. Este éxito en el formato físico se debe en parte al control que Nintendo ejerce sobre la producción de sus tarjetas, algo que ha sido clave en su estrategia desde los días de los cartuchos.
El futuro del formato físico: ¿un sector de nicho?
A pesar de la caída general en las ventas de juegos físicos, en lo que va de 2024 se han vendido 32 millones de copias en formato físico en Europa, y se espera un aumento durante la temporada de fiestas. Sin embargo, las proyecciones indican que en los próximos años, el formato físico podría convertirse en un producto de nicho, con menos lanzamientos disponibles en este formato y mayores costos asociados. Las empresas deberán recurrir a terceros para la producción física de algunos títulos, lo que podría elevar el precio de estos productos.
En resumen, mientras el formato digital sigue ganando terreno y redefine el mercado global de videojuegos, el formato físico parece estar relegándose a un espacio más reducido, impulsado principalmente por Nintendo, pero cada vez más limitado en las demás plataformas.



