La cancelación de XDefiant, el shooter gratuito de Ubisoft, es un síntoma claro de los problemas que enfrenta no solo la compañía francesa, sino también la industria de videojuegos en general. Este título, lanzado en mayo de 2024 con la intención de competir con Call of Duty, no logró mantener una base sólida de jugadores, lo que llevó a Ubisoft a anunciar su cierre para el próximo año.
Factores clave detrás del cierre
Falta de jugadores activos: A pesar de un inicio prometedor y una base de fans comprometida, XDefiant no alcanzó los números necesarios para justificar nuevas inversiones.
Poca estrategia de marketing: Según Mark Rubin, productor ejecutivo del juego, la falta de promoción afectó la capacidad del título para atraer y retener jugadores.
Competencia en el mercado de FPS gratuitos: Juegos como Call of Duty han construido comunidades sólidas a lo largo de años, haciendo difícil para nuevos títulos encontrar su lugar.
Enfoque apresurado en los juegos como servicio: La tendencia de lanzar juegos con micropagos y actualizaciones constantes parece ser más compleja de lo que se anticipa, especialmente sin el tiempo suficiente para establecer una comunidad.
Impacto en Ubisoft y la industria
Ubisoft no solo está cancelando un título, sino que también cerrará estudios en San Francisco y Osaka, dejando a 277 personas sin empleo. Esto se suma a una serie de tropiezos recientes, incluyendo títulos como Assassin’s Creed Mirage y Star Wars: Outlaws, que no han cumplido con las expectativas.
La compañía sigue defendiendo su estrategia centrada en los juegos como servicio, apoyándose en éxitos como Rainbow Six: Siege y For Honor. Sin embargo, la insistencia en este modelo, combinado con problemas financieros y estratégicos, plantea dudas sobre el futuro de Ubisoft.
¿Qué sigue para Ubisoft?
Reorganización interna: Se espera que aplique las lecciones aprendidas con XDefiant para futuros lanzamientos.
Posible recompra de la compañía: Tencent y la familia Guillemot estarían considerando sacar a Ubisoft de la bolsa, lo que podría cambiar significativamente su dirección estratégica.
La situación de Ubisoft refleja un panorama más amplio en la industria de videojuegos, donde la sobredependencia en modelos de juegos como servicio y la presión por resultados inmediatos están impactando tanto a las empresas como a los trabajadores.



