El debate sobre el futuro de las consolas de videojuegos vuelve a tomar fuerza, y esta vez, impulsado por las declaraciones del reconocido insider Tom Henderson. Según sus palabras, la próxima generación de consolas —PS6 y Xbox Next— podría marcar el final del modelo tradicional que ha definido a la industria durante décadas.
Henderson no afirma que Sony y Microsoft dejarán de lanzar dispositivos de juego, sino que podrían estar preparando una transición hacia un enfoque completamente distinto: el juego en la nube. Las sucesoras de estas futuras consolas, en lugar de ser potentes máquinas de procesamiento local, podrían convertirse en simples dispositivos con hardware básico que funcionen como clientes para servicios de streaming, acompañados de funciones multimedia y de navegación web.
La idea no es nueva. Desde hace años, empresas como Microsoft, Sony, Google e incluso Amazon han experimentado con el “cloud gaming”. Sin embargo, el escepticismo permanece. Aunque el juego en la nube promete accesibilidad y comodidad, todavía enfrenta importantes desafíos: latencia, dependencia de conexión estable, calidad visual inconsistente y limitaciones regionales, entre otros.
A pesar del entusiasmo de Henderson, muchos analistas coinciden en que el juego local sigue teniendo ventajas insustituibles, como la ausencia de retrasos, mejor rendimiento gráfico y control total sobre la experiencia del usuario. Por ello, hablar del “fin de las consolas tradicionales” en menos de una década puede sonar precipitado.
En el caso de Microsoft, se especula que su estrategia futura podría girar hacia una Xbox más parecida a una PC: abierta, modular y menos enfocada en exclusividades. Esta tendencia podría estar motivada por los resultados mixtos de la generación actual y por el creciente enfoque de la compañía en el ecosistema Xbox Game Pass y su expansión a través de dispositivos variados.
Mientras tanto, también se habla de una posible Xbox portátil que funcionaría como un híbrido entre consola y PC, compatible con Steam, lo que reforzaría esta visión más flexible y universal del hardware.
Por ahora, la PS6 y la Xbox Next siguen en desarrollo, y el futuro del gaming aún está por escribirse. Lo que es claro es que la industria está en plena transformación, y las decisiones que tomen Sony y Microsoft en los próximos años podrían definir la forma en que jugaremos durante las próximas décadas.
🚨 Gaming insider Tom Henderson thinks the next Xbox is going to be Microsoft’s last console hardware. “The writing is on the wall. This is it.” pic.twitter.com/fRKNpiSFDs
— Oliver Darko (@oliver_drk) May 23, 2025



