El FBI ha acusado a hackers respaldados por el gobierno de Corea del Norte de llevar a cabo uno de los mayores robos de criptomonedas en la historia, apoderándose de $1,500 millones en Ethereum de la plataforma Bybit, con sede en Dubái.
Según la agencia, el ataque fue ejecutado por los grupos TraderTraitor y Lazarus, conocidos por infiltrarse en sistemas a través de aplicaciones de trading infectadas con malware para sustraer activos digitales.
Advertencia del FBI y lavado de criptomonedas
En un comunicado emitido el miércoles, el FBI advirtió que los hackers convirtieron parte de los fondos robados en Bitcoin y otras criptomonedas, distribuyéndolos en miles de direcciones a través de diversas blockchains para blanquearlos y convertirlos en dinero fiat.
Los medios estatales norcoreanos no han mencionado el ataque ni respondido a la acusación del FBI.
Hackeos para financiar el programa nuclear de Pyongyang
Según la agencia de inteligencia surcoreana, Corea del Norte ha robado $1,200 millones en criptomonedas en los últimos cinco años. Un panel de expertos de la ONU también investiga 58 ciberataques norcoreanos entre 2017 y 2023, en los que se habrían robado $3,000 millones para financiar el programa de armas de destrucción masiva del país.
Bybit y la oferta de recompensa
El cofundador y CEO de Bybit, Ben Zhou, confirmó la investigación del FBI y anunció una recompensa de $140 millones para quienes ayuden a rastrear y recuperar los fondos robados.
Bybit explicó que el ataque ocurrió durante una transferencia rutinaria de Ethereum desde una billetera fría (offline), cuando los hackers lograron manipular el sistema mediante una técnica conocida como “explotación de firma ciega”, creando una interfaz falsa para engañar a los operadores.
La firma de análisis Certik calificó el robo como la mayor violación en la historia de las transacciones blockchain.
Impacto en el mercado de criptomonedas
El hackeo generó turbulencia en el mercado, contribuyendo a una caída en los precios de las criptomonedas. Bitcoin, por ejemplo, bajó de $100,000 a $82,000 en las últimas semanas, mientras que otras altcoins también sufrieron pérdidas.
Analistas advierten que este incidente podría intensificar el escrutinio regulatorio sobre las plataformas de intercambio de criptomonedas.



