Hace solo una década, la idea de que las máquinas pudieran aprender y razonar como los seres humanos era exclusiva de la ciencia ficción. Hoy, gracias a la inteligencia artificial (IA), esta idea se ha convertido en la norma. La sociedad, la política, la economía y la tecnología siempre han estado intrínsecamente conectadas, y el concepto de la “Ventana de Overton” nos ayuda a entender esta relación. La Ventana de Overton, propuesta por Joseph P. Overton en la década de 1990, describe un marco que contiene las ideas consideradas socialmente aceptables en un momento dado.
En esta época de avances tecnológicos vertiginosos, la tecnología juega un papel crucial en la evolución de la Ventana de Overton. Lo que una vez fue considerado radical, como las máquinas tomando decisiones por nosotros, ahora es una idea común gracias a la IA.
Hace solo una década, la idea de que las máquinas pudieran aprender y razonar como los humanos se encontraba solo en la ciencia ficción. Hoy en día, aceptamos que las máquinas nos ayuden en la toma de decisiones. Parece que nos hemos resignado a la idea de que la ciencia de datos y la inteligencia artificial avanzan rápidamente y de manera incontrolable, y que estamos indefensos ante su influencia. Esta perspectiva no parece tan mala, especialmente en un momento en que la pirámide poblacional se está invirtiendo en muchos países, con los adultos mayores de 40 años convirtiéndose rápidamente en la mayoría.
Las generaciones X y millennials están desarrollando la fuerza laboral que les ayudará a transitar dignamente por su vejez. Sin embargo, las generaciones más jóvenes, como los centennials y los alfa, necesitarán ayuda para lidiar con el envejecimiento de la población y, por ende, de la fuerza laboral. Aquí es donde las empresas deben centrar sus esfuerzos en el desarrollo de tecnologías que aborden este fenómeno inevitable.
La humanidad tendrá que aceptar que las nuevas generaciones serán responsables de cuidar a sus mayores. Cada uno de nosotros enfrentará este proceso de envejecimiento de manera personal. Recuerdo cuando falleció mi suegra y mi sobrina nos dijo en el hospital: “Ahora nos toca cuidar de ustedes”, refiriéndose a sus padres, mi esposa y a mí. En ese momento, realmente comprendí que había llegado su momento.
Mi sobrina no estaba equivocada; sin embargo, lo que quizás no haya considerado es que a su generación se le exigirá un apoyo extraordinario. Por primera vez en la historia humana, una generación deberá cuidar no solo de sus padres y tíos, sino también de personas mayores que aún no han conocido.
En este contexto, el desafío que enfrentarán las generaciones jóvenes será monumental. Además de lidiar con los desafíos poblacionales, ambientales, económicos, sociales y de salud que enfrentamos a diario, también deberán asumir la responsabilidad de cuidar a los millennials y a la generación X. Esto requerirá una reestructuración completa de todo lo que conocemos, desde la infraestructura de salud hasta la vivienda, la alimentación y el apoyo social y bienestar.
Más allá de la tecnología, que seguirá desarrollándose con todos los desafíos que eso implica, las generaciones jóvenes deberán trabajar en la empatía, comprensión, aceptación y adaptación. Necesitarán un enfoque humano que les permita garantizar, tanto a sus seres queridos como a millones de extraños, una calidad de vida humanamente aceptable.
Este desafío también será crucial para las empresas que operan en este escenario. Además de proporcionar soluciones tecnológicas, las empresas deberán concentrarse en crear oportunidades de empleo y capacitación. Esto preparará a las generaciones jóvenes para enfrentar los desafíos del envejecimiento, ya que la vida sigue su curso y, eventualmente, ellos estarán en la posición de ser ayudados, tal como lo harán por quienes los precedieron.




