Hablar de Cyberpunk 2077 es mencionar una historia de redención épica: tras un lanzamiento plagado de errores técnicos, CD Projekt RED logró transformar lo que parecía un fracaso en uno de los mejores RPGs de su generación. El punto de inflexión ocurrió con el DLC Phantom Liberty y la gran actualización 2.0, que corrigieron fallos, sumaron contenido y mejoraron considerablemente la experiencia general del juego.
Una parte fundamental de este renacer narrativo fue el actor Idris Elba, quien no solo interpretó al agente Solomon Reed, sino que también apareció en el tráiler promocional para advertir a los jugadores que “el juego está arreglado” (“The game is fixed”). Esa frase, tan sencilla como elegante, se volvió icónica, aludiendo en inglés al doble sentido de “fixed” —arreglado, y también amañado— lo que encajaba perfectamente con el tono del contenido y la evolución lograda por el juego.
Para la prensa y los fans, aquella frase se transformó en “el chiste más elegante en la historia de los videojuegos”: un guiño humorístico que no solo reconocía las correcciones implementadas, sino que celebraba el regreso triunfal del título. El personaje de Elba y ese mensaje se volvieron emblemas del resurgimiento de Cyberpunk 2077, y muchos ya lo comparan con un “No Man’s Sky” logrado con dignidad y calidad.



