El CERN acerca la ciencia al público con su nuevo centro interactivo, el ‘Portal de la Ciencia’. Este innovador espacio educativo, similar a un gran museo completamente interactivo, ha sido diseñado para personas de todas las edades, a partir de los cinco años, y tiene como objetivo satisfacer la creciente demanda de visitas, que ahora podrán llegar hasta medio millón al año.
Denominado Science Gateway (Portal de la Ciencia), este espacio ofrece numerosas experiencias interactivas donde el público puede participar con la orientación de personal asignado a cada área. Durante la jornada inaugural, estudiantes y los hijos de científicos de la organización guiaron a los visitantes. A partir de ahora, el personal del CERN cubrirá estos puestos de forma voluntaria, brindando al público la oportunidad única de interactuar directamente con científicos.
“Compartir la investigación, así como la belleza y utilidad de la ciencia, siempre ha sido un objetivo del CERN, y con el Portal de la Ciencia, estamos expandiendo esta misión. Queremos mostrar la importancia de la investigación fundamental, su aplicación en la sociedad e inspirar a los jóvenes a elegir carreras científicas, como tecnología, ingeniería y matemáticas”, afirmó Fabiola Gianotti, directora del CERN, durante la inauguración.
Ubicado a unos 100 metros de profundidad, el CERN alberga el Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más grande y potente del mundo. En este complejo, las partículas de protones e iones colisionan a velocidades cercanas a la de la luz para crear condiciones que permitan responder a los misterios del Universo.
El Portal de la Ciencia está compuesto por edificios tubulares inspirados en el gran acelerador y consta de cinco áreas de exhibición, laboratorios y un auditorio. Financiado en su totalidad mediante donaciones, incluida una importante contribución de la Fundación Stellantis, vinculada a una multinacional de la industria automotriz, este centro tiene un diseño a cargo del arquitecto italiano Renzo Piano, conocido por sus famosos edificios en ciudades como París, Berlín, Nueva York, Atenas y Osaka. Además, el centro funciona completamente con energía solar y está rodeado por un bosque urbano con 400 árboles, ofreciendo una experiencia educativa única y respetuosa con el medio ambiente para los visitantes, quienes pueden acceder a las instalaciones de forma gratuita.




