La nota de Nintenderos advierte que hay una gran confusión en la comunidad y en la industria al usar distintos términos para revisitar videojuegos antiguos o adaptarlos a nuevas plataformas. Cada palabra describe algo distinto, y mezclarlas puede llevar a malentendidos.
Qué quiere decir cada término
Aquí te dejo las definiciones más aceptadas —y cómo se diferencian entre sí:
Emulación / Versión / Port: significa llevar un juego original a otra plataforma o hardware, buscando reproducir exactamente la experiencia original: misma jugabilidad, mismos gráficos o con mínimas adaptaciones técnicas para asegurar compatibilidad. No implica rehacer nada del contenido.
Remaster: consiste en conservar la base del juego original —mecánicas, estructura, en muchos casos incluso el motor o “source code”— pero hacer mejoras técnicas: gráficos más nítidos, mejores texturas, audio actualizado, tasa de cuadros, estabilidad, etc. Es una versión modernizada, pero esencialmente la misma experiencia.
Remake: aquí hablamos de reconstruir el juego desde cero: nuevo motor, nuevos assets (modelos, sonidos, animaciones), a veces ajustes en jugabilidad o historia. La idea es reinterpretar el juego para la generación actual, manteniendo la esencia, pero con una reconstrucción profunda.
Reboot: implica reiniciar la franquicia —o una serie de juegos—: no necesariamente se toma como referencia directa el juego original, puede cambiar historia, personajes, tono, mecánicas, presentando una nueva visión del universo.
Por qué hay tanto lío con estos términos
Muchas editoras o estudios usan estos términos con fines de marketing, lo que genera confusión: un “remaster” puede presentarse como “remake” para generar expectativas, o un “port” se viste como “versión definitiva”.
A veces los proyectos mezclan elementos —por ejemplo: mejora gráfica + adaptaciones para nuevo hardware + pequeños cambios en jugabilidad— lo que dificulta clasificar correctamente. En esos casos, lo que importa es ver qué tan distinto es del original.
La comunidad y los jugadores tienen percepciones distintas: mientras algunos prefieren fidelidad absoluta (como un “port” o “emulación”), otros valoran la modernización (remaster / remake). Esa diversidad se refleja en debates, comparativas y reacciones.



