El año 2023 dejó una huella sombría en la industria de los videojuegos con despidos masivos y reestructuraciones internas. Desafortunadamente, la tendencia parece continuar en 2024, y se vislumbra la posibilidad de cierres para numerosos estudios de videojuegos.

Según Farhan Noor, fundador de videogameslayoffs.com, el año pasado, alrededor de 10,500 desarrolladores de videojuegos perdieron sus empleos, y este año, en los primeros meses, ya se han registrado aproximadamente 3,000 despidos. En una entrevista con GamesIndustry.biz, un directivo anónimo de una empresa distribuidora expresó su inquietud, pronosticando un año difícil en el sector laboral de la industria, con posibles cierres de estudios, afectando no solo a desarrolladores sino también a personal de marketing, distribución y otros servicios.

La raíz del problema se encuentra en la salud financiera precaria de muchas empresas, cuyos modelos de negocio no resultan rentables. Los ingresos insuficientes para cubrir los costos significativos de desarrollo de juegos ponen en riesgo la supervivencia de estos estudios.

La pandemia también desempeña un papel fundamental en esta crisis. Aunque impulsó los ingresos de la industria de los videojuegos, los estudios se vieron obligados a frenar el desarrollo de nuevos títulos durante la pandemia, afectando su capacidad para mantener lanzamientos regulares en los años siguientes. La disminución de la calidad de los juegos, combinada con la incertidumbre financiera global que ha llevado a la disminución del gasto en videojuegos, ha generado una caída significativa en los ingresos de los estudios y editores.

Con la saturación del mercado y la falta de lanzamientos de alta calidad, muchos estudios enfrentan el dilema de mantener costos operativos elevados con ingresos decrecientes. Esto ha llevado a un escenario donde, según algunos expertos, la “burbuja” en la industria de los videojuegos está estallando.

A pesar de los desafíos, algunos entrevistados expresaron la esperanza de que surjan nuevas empresas que revolucionen la forma en que se desarrollan los juegos, estableciendo un precedente para que los estudios más grandes sigan su ejemplo.