La historia de los videojuegos cambió para siempre gracias a un hombre aburrido en un tren japonés, y a la visión de un empleado de Nintendo, Gunpei Yokoi. Mientras el hombre jugaba con su calculadora para pasar el rato, Yokoi observaba y pensaba: “Seguramente podemos hacer algo más entretenido que una calculadora”. De ahí surgió la idea que daría origen a la Game & Watch, un dispositivo que revolucionaría los videojuegos portátiles y plantaría la semilla de la “filosofía Nintendo”: centrarse en la innovación más que en la tecnología puntera.
La Game & Watch, lanzada en 1980, era una combinación de reloj y juego portátil, y aunque su tecnología era similar a la de una calculadora, su diseño minimalista y la creatividad detrás de sus juegos marcaron un antes y un después. El primer título, Ball, simple pero adictivo, retaba a los jugadores a aumentar sus puntuaciones, un concepto que todavía perdura en muchos juegos competitivos actuales. Con sus pantallas LCD limitadas, las consolas sólo podían ejecutar un título, pero esto no fue impedimento para que las Game & Watch fueran un éxito. A lo largo de una década, evolucionaron, llegando incluso a modelos de doble pantalla que luego inspirarían el diseño de la Nintendo DS.
Este dispositivo portátil fue clave para que Nintendo adoptara un enfoque hacia el entretenimiento que privilegiaba la diversión por encima de la potencia gráfica. La Game Boy y la Nintendo DS son ejemplos directos de la influencia de la Game & Watch, y aunque hoy en día esta consola es un recuerdo en la historia del videojuego retro, su impacto fue monumental. De esta manera, lo que comenzó como una observación en un tren, terminó moldeando el futuro de toda una industria.



