El gobierno de Estados Unidos está evaluando medidas para limitar la influencia del gigante tecnológico chino Tencent en la industria global de los videojuegos, debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad nacional y el acceso a datos de usuarios.
La discusión dentro del gobierno estadounidense incluye la posibilidad de obligar a Tencent a vender o reducir sus participaciones en importantes estudios de videojuegos occidentales, lo que podría afectar directamente a varias de las compañías más influyentes del sector.
Las empresas que podrían verse afectadas
Tencent es uno de los mayores inversores del gaming mundial y posee participaciones importantes en varios estudios clave, entre ellos:
Riot Games (propiedad total), creadores de League of Legends y Valorant.
Epic Games (alrededor del 28 %), responsables de Fortnite y del motor Unreal Engine.
Supercell, desarrolladores del popular juego móvil Clash of Clans.
Estas empresas suman más de mil millones de jugadores en todo el mundo, lo que explica por qué el tema ha llamado la atención de los reguladores estadounidenses.
Las preocupaciones de Washington
El principal temor de las autoridades estadounidenses es que las plataformas de videojuegos almacenan grandes cantidades de datos personales, como chats, información financiera y actividad de millones de usuarios.
Funcionarios de seguridad consideran que, si estos datos quedan bajo la influencia de empresas vinculadas a China, podrían convertirse en una fuente potencial de inteligencia o vigilancia.
Además, el uso del Unreal Engine en simulaciones militares y proyectos tecnológicos ha intensificado las preocupaciones sobre el alcance de la tecnología vinculada a Tencent.
Un conflicto que recuerda al caso TikTok
El debate recuerda al conflicto entre Estados Unidos y ByteDance por la aplicación TikTok, donde Washington también presionó para que la empresa china redujera su control sobre la plataforma en el país.
Si el gobierno estadounidense finalmente obliga a Tencent a desinvertir, la industria del videojuego podría enfrentar cambios importantes, ya que el capital de la empresa china ha sido clave para financiar numerosos estudios y proyectos durante la última década.



