La administración de Estados Unidos presentó cargos contra un individuo de origen camboyano vinculado al lavado de divisas y el uso de criptomonedas, alegando que participó en operaciones ilegales de alto impacto.
Según la acusación, la fiscalía norteamericana incautó 127,271 bitcoins, los cuales tienen un valor multimillonario, en lo que se considera una de las mayores confiscaciones de activos digitales hasta la fecha.
De ser encontrado culpable, el acusado podría enfrentar hasta 40 años de prisión bajo cargos federales relacionados con lavado de dinero, conspiración y uso ilícito de criptomonedas.



