Un grupo de legisladores del partido Movimiento Ciudadano (MC) presentó una iniciativa para que los videojuegos competitivos, o eSports, sean reconocidos formalmente como disciplina deportiva dentro del marco legal de su estado —inicialmente en Nuevo León— con miras a que esta transformación se replique a nivel nacional.
La iniciativa busca reformar la Ley General de Cultura Física y Deporte para incluir una definición de deporte que abarque actividades físicas o “virtuales/electrónicas”, así como crear una categoría específica —“deporte electrónico o eSport”— definida como una actividad competitiva organizada, individual o por equipos, que utilice videojuegos o simuladores como medio principal y exija habilidades cognitivas, estratégicas y entrenamiento estructurado.
Para quienes impulsan la propuesta, reconocer los eSports como deporte abriría oportunidades reales: torneos formales, espacios dedicados, regulaciones claras, apoyo institucional, y la posibilidad de profesionalizar la actividad, lo cual beneficiaría especialmente a jóvenes gamers.
Este cambio llega en un contexto más amplio: en otras entidades, como la Congreso de la Ciudad de México, ya se aprobó un dictamen para incluir los eSports en la Ley del Deporte, reconociendo la creciente dimensión del gaming competitivo como parte de la vida social, cultural y recreativa de muchos jóvenes.
En resumen: lo que alguna vez fue visto como entretenimiento ha ganado suficiente peso social y organizativo para aspirar a ser tratado como deporte —y con ello obtener el respaldo, regulación y visibilidad que los atletas de eSports merecen.



