En el marco de la Game Developers Conference 2024, un encuentro con diversos profesionales del sector ha revelado un escepticismo generalizado respecto a la necesidad y beneficios de una hipotética PS5 Pro. A más de tres años del debut de la PlayStation 5, y justo en el punto medio de su ciclo de vida, la expectativa de una actualización significativa del hardware se ve opacada por las dudas de su real aporte.
La evolución de las consolas ha cambiado desde cambios puramente estéticos hasta actualizaciones internas significativas, como lo demuestran la Xbox One X y la PS4 Pro. No obstante, la PS5 aún navega aguas turbulentas tras un lanzamiento afectado por la escasez de componentes y una generación que aún no ha mostrado todo su potencial, lo que ha sembrado la incertidumbre entre los jugadores y profesionales de la industria.
Durante la reciente Game Developers Conference en San Francisco, la posible introducción de una PS5 Pro ha sido un tema candente. A pesar de ello, la expectativa y el interés por parte de los desarrolladores parecen ser limitados. Según Christopher Dring de GamesIndustry, hay una percepción general de que el potencial de la PS5 original aún está por ser completamente explotado, cuestionando la prontitud y la necesidad de un nuevo modelo.
La principal duda radica en cómo una PS5 Pro podría distinguirse de manera significativa de la versión actual. La anterior PS4 Pro logró notoriedad gracias a sus capacidades mejoradas como la resolución 4K y una tasa de cuadros por segundo más estable. Sin embargo, según fuentes consultadas por Dring, parece prematuro hablar de una nueva actualización de hardware, especialmente ante la ausencia de títulos exclusivos que realmente exijan más del sistema hasta, al menos, el 2025.
Aunque ya circulan especulaciones sobre las especificaciones de la PS5 Pro, persiste la interrogante sobre la existencia de una demanda real por parte de los usuarios para este tipo de avance tecnológico. La aprehensión de los desarrolladores respecto a la necesidad de una PS5 Pro puede influir negativamente en la percepción de los consumidores.
Paralelamente, Sony enfrenta otros retos, como las decepcionantes ventas de las gafas PS VR2, lo que ha llevado a la empresa a pausar su producción hasta lograr vender el inventario existente. Con el futuro de la PS5 Pro todavía en el aire, y considerando las filtraciones, resta esperar la decisión de Sony en cuanto a avanzar con esta nueva versión de su consola en un contexto de incertidumbre y expectativas moderadas.




