En un imponente edificio de ladrillo, una antigua cervecera del siglo XIX, situado a orillas de la bahía de Riddarfjärden y con vistas a la ciudad antigua de Estocolmo, se encuentra uno de los estudios de videojuegos más exitosos del mundo. Mojang Studios, cuyo nombre en sueco significa “artilugio” o “chisme”, es la empresa responsable de Minecraft, el videojuego más vendido de todos los tiempos. Coincidiendo con el decimoquinto aniversario de su lanzamiento, La Vanguardia ha visitado las oficinas donde se trabaja para mantener y expandir este universo virtual que ha vendido más de 300 millones de copias y atrae mensualmente a más de 150 millones de jugadores.

El contraste entre el exterior restaurado de la antigua fábrica y el interior es sorprendente. El vestíbulo de Mojang Studios revela de inmediato un reino de creatividad y fantasía, con numerosos elementos inspirados en Minecraft: desde peluches de Creepers y figuras de cerdos cúbicos hasta sofás y platos que parecen bloques del juego, y curiosas instrucciones en la puerta del baño protagonizadas por Steve y Alex, los protagonistas del juego. Todo respira Minecraft porque Mojang Studios, desde su adquisición por Microsoft en 2014, se dedica exclusivamente a este juego.

“Minecraft ha crecido hasta ser algo mucho más grande que un videojuego”

“Es un fenómeno global. Mucha gente sabe lo que es un Creeper sin haber jugado nunca”, dice Åsa Bredin, directora general de Mojang Studios. Bredin, ingeniera con antecedentes en el arte y ex empleada de King (creadora de Candy Crush, también propiedad de Microsoft), destaca el papel del estudio como guardianes de la franquicia, asegurando que el juego siga siendo auténtico y cuente con el apoyo de la comunidad.

Aunque Bredin no revela el número exacto de empleados, se limita a decir “cientos”. En esta jornada de puertas abiertas, pocos empleados están presentes, ya que Mojang ha adoptado un modelo de trabajo híbrido desde la pandemia. Entre los presentes está Jens Bergensten, el director creativo de Minecraft desde hace una década, quien prefiere trabajar en la oficina por la energía que le proporciona y la oportunidad de hacer ejercicio al ir en bicicleta.

Un Éxito Inesperado

Bergensten fue uno de los primeros en unirse a Markus Persson, conocido como ‘Notch’, el creador original de Minecraft, cuando fundó Mojang en 2009. Inicialmente contratado para desarrollar nuevos juegos, pronto se centró en Minecraft, ayudando en su transición de alfa a beta y añadiendo nuevas funcionalidades. En 2011, Mojang lanzó la versión 1.0 de Minecraft y poco después, Bergensten asumió la dirección creativa del juego.

En 2014, Microsoft compró Mojang por casi 2.000 millones de dólares, una transacción que convirtió a Persson en multimillonario de la noche a la mañana. La polémica no tardó en seguir a Persson, conocido por sus comentarios misóginos y tránsfobos en redes sociales, lo que llevó a Microsoft a distanciarse de él.

Un Fenómeno Cultural

Agnes Larsson, directora de Minecraft desde 2021, recuerda cómo el juego la cautivó desde sus días universitarios. Aunque Mojang ha lanzado varios spin-offs, el juego principal sigue siendo la joya de la corona. Para Larsson, mantener una relación transparente con la comunidad es fundamental, aunque el tiempo no siempre permite hablar con cada jugador. La diversidad es clave en el estudio, donde casi la mitad del equipo directivo son mujeres y se representan 44 nacionalidades diferentes. Bredin subraya que esta diversidad enriquece la creatividad e innovación.

Minecraft, más que un juego con una narrativa específica, es una herramienta creativa. Su comunidad es tan amplia que en 2021 alcanzó un trillón de visualizaciones en YouTube. Aunque algunos fans piensan que Minecraft ha perdido su esencia, Bergensten cree que el juego ha mantenido su alma mientras evoluciona.

La Cultura Sueca y Minecraft

Larsson reflexiona sobre cómo el clima y la oscuridad de Suecia pueden haber influido en el desarrollo de la industria del videojuego en el país. “Pasamos mucho tiempo en interiores, lo que puede llevar a desarrollar música o videojuegos”, comenta.

Mientras la visita a las oficinas concluye, destaca la mezcla de creatividad y cultura en el edificio, desde el taller de merchandising hasta la biblioteca especializada en videojuegos y una sala de reuniones con un techo de pantallas que muestran las nubes cuadradas de Minecraft. Justo al lado, se encuentra la Kungliga Svenska Balettskolan, la Escuela Real de Ballet de Suecia, uniendo dos formas de expresión artística bajo el mismo techo.