Este año, la Agencia Tributaria de España está poniendo especial atención en las criptomonedas, requiriendo la declaración de todos los movimientos relacionados con estos activos financieros en la Renta 2023. Con las criptomonedas bajo el radar fiscal, desaparece el umbral de 1.000 euros que permitía evitar la declaración en años anteriores, obligando a los contribuyentes a informar sobre cualquier transacción realizada, sin importar su cantidad.
La importancia de esta declaración radica en la necesidad de Hacienda de rastrear tanto las ganancias como las pérdidas generadas por la compraventa de criptomonedas, equiparándolas con otros activos financieros como acciones o fondos de inversión. El proceso de declaración puede resultar complicado, especialmente para aquellos con numerosas transacciones, ya que se requiere detallar cada movimiento individualmente, sin posibilidad de agrupar importes en una sola casilla.
No declarar estas transacciones, a pesar de las advertencias y la información que Hacienda ya posee sobre los contribuyentes, podría resultar en multas significativas, que van desde 20 euros por cada dato no declarado hasta 150 euros por omisiones intencionadas.
Para realizar la declaración, se debe acceder al apartado específico dentro del formulario de la Renta 2023, proporcionando detalles sobre cada transacción de criptomonedas, incluyendo el nombre de la moneda, el tipo de operación realizada, y los precios de adquisición y transmisión. A partir de ahí, se calculará la ganancia o pérdida patrimonial resultante, sobre la cual se aplicará el IRPF correspondiente, variando según el beneficio obtenido, con tasas que van desde el 19% hasta el 26% para los beneficios superiores a 200.000 euros.
Este nuevo enfoque en la declaración de criptomonedas refleja el creciente interés y la integración de estos activos en el sistema financiero tradicional, así como el esfuerzo de las autoridades fiscales por adaptarse a las nuevas formas de inversión y asegurar una tributación justa y equitativa.




