El actor Fernando Carrillo, conocido por su trayectoria en telenovelas y televisión, se retiró de la actuación en 2020 tras más de 30 años de carrera para dedicarse a diversos proyectos empresariales que van desde el bienestar holístico hasta el mundo de los activos digitales.
Santuario espiritual en Tulum
Uno de sus emprendimientos más visibles es el Bufo Alvarius Sanctuary, ubicado en Tulum, Quintana Roo, con una segunda locación en Bacalar. No se trata de un hotel tradicional, sino de un espacio holístico donde se ofrecen múltiples terapias de sanación enfocadas en la medicina naturista y la espiritualidad:
Terapias como oxígeno hiperbárico, flotación, plasma, meditación profunda e inmersión en resonancia de hidrógeno.
Procedimientos de desintoxicación y terapias con sustancias naturales como Kambo, ayahuasca y compuestos del sapo Bufo alvarius (a veces llamada “La Molécula de Dios”), que, según los promotores, pueden facilitar experiencias intensas de introspección y sanación.
El santuario se promueve como un lugar de liberación emocional y espiritual, con paquetes que combinan alojamiento y varias terapias especializadas.
Criptomonedas y CEO regional
Paralelamente, Carrillo se involucró en el mundo de la blockchain y las criptomonedas como CEO para México y América Latina de la empresa Fight to Fame (también conocida como F2F), con sede en Singapur y fundada por el empresario Morgan Shi.
Fight to Fame se presenta como una compañía que mezcla tecnología blockchain, producción cinematográfica y deportes. Entre sus iniciativas destaca la creación del FF Token, una criptomoneda que sus promotores describen como una alternativa o “competencia directa” de Bitcoin en ciertos usos.
Según la compañía, su modelo emplea un mecanismo de votación descentralizado basado en blockchain para integrar a personas, películas y eventos deportivos en una plataforma que facilite participación y aplicación de la tecnología distribuida.
Un perfil empresarial fuera de la actuación
Aunque Carrillo saltó a la fama por su trabajo en televisión y teatro, en los últimos años ha enfocado sus esfuerzos en diversificar su actividad profesional:
Sector holístico y turismo de bienestar (a través de Bufo Alvarius Sanctuary).
Tecnología cripto y blockchain como parte de una firma internacional vinculada a tokens digitales.
Este giro hacia proyectos no artísticos ha marcado una nueva etapa en su carrera, con iniciativas que combinan salud alternativa, experiencias transformadoras y activos digitales.
Resumen: Fernando Carrillo, tras retirarse de la actuación en 2020, ha incursionado en negocios de sanación holística con un santuario en Tulum y Bacalar, y en el sector de criptomonedas como CEO regional de Fight to Fame, una empresa que promueve un token digital dentro del ecosistema de blockchain.



