El gobierno de Cuba dio un paso importante hacia la adopción de activos digitales al autorizar el uso de criptomonedas a un grupo limitado de empresas, aunque con restricciones claras: únicamente podrán utilizarse para pagos internacionales.
La medida fue aprobada por el Banco Central de Cuba mediante la resolución 4/2026, la cual permite que diez entidades —nueve mipymes privadas y una empresa mixta— operen con activos virtuales en transacciones fuera del país.
Este permiso representa la primera ocasión en que el país concede licencias directas para que empresas utilicen criptomonedas en operaciones comerciales internacionales, marcando un avance en su marco regulatorio iniciado en 2021.
Sin embargo, el uso está estrictamente controlado. Las compañías autorizadas deberán realizar todas sus operaciones a través de proveedores de servicios de activos virtuales que cuenten con licencia oficial, y no podrán utilizar criptomonedas dentro del territorio nacional ni para actividades ajenas a su giro comercial.
Además, las empresas estarán obligadas a presentar reportes trimestrales detallando montos, tipos de criptomonedas utilizadas y los intermediarios involucrados. El incumplimiento de estas reglas podría derivar en la revocación inmediata del permiso.
La autorización tendrá una vigencia inicial de un año, con posibilidad de extensión, y forma parte de un programa piloto que busca evaluar la efectividad de estos activos como alternativa ante las limitaciones financieras internacionales que enfrenta la isla.
Con esta decisión, Cuba se suma a otros países que exploran el uso de criptomonedas como herramienta para facilitar pagos globales, aunque manteniendo un enfoque cauteloso y altamente regulado.



