En julio de 2025, Steam inició una eliminación masiva de juegos con contenido sexual explícito, especialmente aquellos que incluyen temáticas relacionadas con incesto, abuso sexual y agresión no consentida. Esta decisión fue impulsada por presiones de las principales empresas de tarjetas de pago —como Visa, Mastercard y PayPal— tras una campaña liderada por el grupo australiano Collective Shout, que criticaba la presencia de ese tipo de contenido en plataformas digitales.
¿Qué está pasando?
Valve, empresa detrás de Steam, actualizó sus normas añadiendo una nueva clausula que prohíbe “contenido que pueda violar los estándares establecidos por sus procesadores de pago, redes bancarias o proveedores de red”, y particularmente “ciertos tipos de contenido solo para adultos”.
Como resultado, cientos de títulos con etiquetado NSFW fueron retirados sin previo aviso, dejando a algunos desarrolladores con pérdidas y cuenta bloqueadas.
En paralelo, la plataforma Itch.io tomó medidas similares: desindexó todos los juegos con contenido sexual explícito mientras realiza una auditoría interna para cumplir con demandas de los procesadores de pago.
Preocupaciones sobre libertad creativa
Desarrolladores independientes y activistas advierten que esta medida podría convertirse en una forma de censura financiera, pues marcas un precedente por el cual plataformas legales retiran contenido para no perder acceso a métodos de pago esenciales.
También expresan temor de que contenido sobre temáticas LGBTQ+, identidades trans o exploraciones narrativas maduras sean erróneamente etiquetadas como explícitas y eliminadas pese a no contener sexualidad gráfica.



