En contextos de alta inflación, como los que enfrentan Argentina y Venezuela, las criptomonedas se han convertido en una herramienta popular para preservar el valor del dinero y facilitar transacciones fuera del sistema financiero tradicional.
Venezuela: stablecoins como escudo financiero
La depreciación del bolívar, junto con hiperinflación, sanciones y desconfianza en la banca, impulsó el uso masivo de criptomonedas en Venezuela.
La mayoría de los usuarios se enfocan en stablecoins vinculadas al dólar, como USDT, que ofrecen estabilidad relativa frente a la volatilidad del bolívar .
El crecimiento del uso cripto fue del orden del 110 % interanual, con adopción de DeFi mediante plataformas como Uniswap o Aave .
🇦🇷 Argentina: bitcoin recupera protagonismo
En un entorno de inflación persistente —registro del 211 % interanual en 2023 y mensual del 2.8 % en abril 2025—, los argentinos han adoptado bitcoin, dejando atrás el uso priorizado de stablecoins.
En 2024 se observó un retorno significativo a BTC, atribuible a su revalorización en un entorno algo más estable.
El país lidera la región en descargas de apps cripto: 4 de cada 10 nuevos usuarios en América Latina las instalan desde Argentina.
Función real de las criptomonedas
En Venezuela, las cripto sirven para subsistir y realizar transacciones diarias en medio de una fuerte devaluación.
En Argentina, los activos digitales son usados para diversificar, ahorrar e invertir, con mayor capacidad de proteger frente a ajustes monetarios.
Aunque no son una solución perfecta —debido a la alta volatilidad—, stablecoins y bitcoin ofrecen alternativas útiles en economías con monedas tradicionales cuestionadas.
Latinoamérica como laboratorio cripto
Según Cointribune, cuatro de los veinte países con mayor adopción criptográfica a nivel mundial están en América Latina, destacando Argentina y Venezuela por su vínculo entre inflación y uso de criptoactivos.



