Una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) reveló que algunas de las principales plataformas de intercambio de criptomonedas —como Binance y OKX— facilitaron flujos masivos de dinero ilícito: miles de millones de dólares provenientes de redes de lavado de dinero, narcotraficantes e incluso hackers respaldados por Corea del Norte.
Hallazgos clave
Binance recibió al menos 408 millones de dólares desde la empresa Huione Group, señalada por criminales chinos para lavar dinero de actividades ilegales como la trata de personas.
OKX también fue parte de los flujos ilícitos: después de haber sido obligado a declararse culpable en EE.UU., continuó recibiendo cientos de millones de Huione incluso tras ser catalogada como “entidad de alto riesgo”.
Se rastrearon direcciones de criptomonedas vinculadas a ciberdelincuentes norcoreanos y lavadores rusos, lo que evidencia cómo estos actores usan exchanges legítimos para legitimar fondos.
Implicaciones
Plantea serias dudas sobre la eficacia de las medidas contra el lavado de dinero en los principales exchanges cripto.
Revela una tensión entre el crecimiento masivo de las plataformas y los riesgos regulatorios y reputacionales: las grandes casas de cambio podrían priorizar sus ingresos sobre el control de flujos ilícitos.
Destaca la necesidad de una supervisión global más fuerte en el ecosistema cripto, especialmente cuando plumas de “oficiales de cumplimiento” admiten que es difícil frenar las operaciones más sofisticadas.



