El crecimiento explosivo del mercado de criptomonedas ha traído consigo un aumento alarmante en los crímenes relacionados con el sector, como secuestros, extorsiones y ataques de ransomware. A continuación, se destacan algunos de los incidentes más notorios que reflejan estos riesgos:
Criptomonedas como blanco de secuestros
En Francia, un hombre fue rescatado del maletero de un coche tras ser secuestrado y trasladado 500 kilómetros por asaltantes que exigieron un rescate a su hijo, un criptoinfluenciador radicado en Dubái.
En Pakistán, un comerciante local fue secuestrado y obligado a transferir $340,000 en criptomonedas a través de Binance antes de ser liberado.
En Australia, una mujer atrajo a un miembro de la realeza saudí a un encuentro mediante una aplicación de citas, donde fue secuestrado y amenazado hasta realizar una transferencia en Bitcoin.
Ransomware y extorsión en auge
El valor récord alcanzado por Bitcoin y otras criptomonedas ha incentivado a las bandas de ransomware, que extorsionaron más de $1,100 millones en pagos durante 2023, según datos de Chainalysis. Estas cifras reflejan un aumento preocupante en la actividad delictiva vinculada al ecosistema cripto.
Crecientes riesgos en el mercado
El aumento de la adopción y el valor del mercado cripto, que creció de $1 billón a $3.64 billones en un año, ha convertido a los traders e inversores en objetivos prioritarios para los delincuentes. Las autoridades enfrentan desafíos en el monitoreo y rastreo de estos crímenes debido a la naturaleza descentralizada de las criptomonedas.
A medida que el sector sigue expandiéndose, es crucial que los inversores refuercen sus medidas de seguridad y que los gobiernos colaboren en el desarrollo de regulaciones efectivas para proteger a los usuarios frente a estas amenazas.



