Desde el pasado fin de semana, extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro han comenzado a fotografiar e intervenir instalaciones de la Sección 33 del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en el Estado de México, denunciando la práctica de conexiones clandestinas como parte de una modalidad creciente de “huachicol eléctrico”. El grupo, conformado principalmente por antiguos empleados del desaparecido servicio eléctrico federalizado, señala que esta actividad ilegal se ha extendido en la región, conectando líneas sin autorización para el suministro gratuito o redes de distribución no oficiales.
El movimiento, respaldado por un video difundido este 14 de junio, muestra a los manifestantes inspeccionando puntos de conexión no registrados y documentando evidencia de tomas no autorizadas. Estas conexiones, según los denunciantes, representan no solo una afectación económica significativa para la red eléctrica, sino también un grave riesgo de seguridad para el personal y la población.
Aunque los motivos de estos operativos de inspección no han sido detallados, se presume que los extrabajadores buscan llamar la atención de las autoridades estatales y federales para promover acciones contra el robo de energía. Esta problemática, comparada en gravedad con el robo de combustible, ha generado preocupación por el impacto en finanzas públicas y la integridad de la infraestructura eléctrica.
La extensión del llamado “huachicol eléctrico” en instalaciones del SME en el Estado de México evidencia un fenómeno persistente. Las autoridades no han emitido declaraciones oficiales al respecto, mientras los excolaboradores del SME activan alertas sobre redes clandestinas que, aseguran, operan con creciente impunidad.



