El sector de los videojuegos en Francia vive una jornada de huelga nacional este jueves, convocada por el Sindicato de Trabajadores de Videojuegos (STJV) en protesta por condiciones laborales precarias y despidos masivos en la industria.
Tras el auge experimentado durante la pandemia de COVID-19, impulsado por el incremento en ventas, los estudios de desarrollo enfrentan ahora una etapa de recortes y ajustes significativos.
Protestas en varias ciudades y repercusión internacional
Las manifestaciones, organizadas en ciudades como París y Burdeos, han contado con una notable participación, reflejando el descontento generalizado dentro del sector. La movilización también ha trascendido fronteras, alcanzando a un estudio de Ubisoft en Barcelona, donde trabajadores han decidido sumarse al paro.
Según Vincent Cambedouzou, delegado del STJV en las oficinas de Ubisoft en París, la convocatoria ha tenido una respuesta sólida, lo que indica la magnitud del problema.
Preocupaciones sobre la inteligencia artificial y el futuro laboral
Esta huelga se suma a una serie de acciones recientes en la industria del entretenimiento, donde los trabajadores han expresado inquietudes sobre la creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) en sus empleos.
En julio de 2024, el sindicato SAG-AFTRA votó a favor de autorizar huelgas contra compañías de videojuegos, argumentando que la automatización y el uso de IA amenazan la estabilidad laboral de los profesionales del sector.
Una industria en crisis: ¿qué sigue para los desarrolladores?
A pesar del éxito comercial de los videojuegos, la huelga en Francia pone en evidencia los problemas estructurales que enfrenta la industria, desde despidos masivos hasta la falta de estabilidad laboral para sus trabajadores.
Este movimiento podría marcar el inicio de una ola de protestas en otros países, en un momento en el que desarrolladores y creativos buscan condiciones de trabajo más justas y sostenibles dentro de un sector que, paradójicamente, sigue en crecimiento.



