Un reciente estudio revela que casi el 20 % de los videojuegos lanzados este año en la plataforma Steam incorporaron alguna forma de inteligencia artificial generativa en su proceso de desarrollo.
La irrupción de herramientas capaces de generar personajes 3D, escenarios y assets a partir de instrucciones de texto abrió la puerta a la posibilidad de desarrollar juegos de alta calidad en menor tiempo y con costos más bajos. Por ejemplo, una startup señala que mientras antes se requerían dos semanas y un presupuesto de 1.000 dólares para crear un modelo 3D, hoy en día se puede lograr en un minuto por apenas 2 dólares.
Sin embargo, esta transformación tecnológica también genera inquietud: muchos profesionales del sector temen que la adopción masiva de IA pueda derivar en recortes masivos de puestos de trabajo. Un desarrollador entrevistado comenta que, aunque la IA debería “hacernos más productivos”, en la práctica está ya empujando a replantear quién hace qué en un estudio de videojuegos.
Por otro lado, varios estudios han optado por no publicitar públicamente el uso de IA en sus procesos, dado que los resultados aún pueden resultar caóticos y requieren demasiado trabajo de ajuste manual antes de estar listos para el juego. “Los objetos generados por este tipo de IA son extremadamente caóticos… se tarda tanto tiempo en arreglarlos como en hacerlos desde cero”, comentó un desarrollador francés que prefirió el anonimato.
Además, algunos miembros del gremio señalan que la creciente presión para incorporar IA en los proyectos puede transformar esta herramienta en requisito casi obligado: “Tendremos que preguntarnos si la utilizaremos en nuestro próximo juego”, expresó un director de estudio que, pese a estar en contra, ya completó un título sin usarla.
Finalmente, los inversionistas y editores consultados aseguran que por ahora el uso de IA no decide por sí solo la financiación de un proyecto. Aun así, para los jugadores más exigentes queda claro que el trabajo creativo humano sigue siendo valorado: tras el lanzamiento del juego The Alters en junio, algunos usuarios criticaron que incluyera texto generado por IA sin advertencia previa, lo que provocó un debate sobre transparencia en el uso de estas herramientas.



