El regulador financiero de Corea del Sur, la Comisión de Servicios Financieros (FSC), ha anunciado un nuevo conjunto de reglas sobre activos digitales, que entrarán en vigor en junio de 2025, como parte de su preparación para permitir la entrada de agentes institucionales en el criptomercado local.
Puntos clave de las nuevas directrices:
ONGs bajo lupa: Las organizaciones sin ánimo de lucro deberán tener un historial financiero auditado de 5 años para aceptar y vender criptomonedas. Además, deberán contar con comités internos para revisar las donaciones y liquidarlas rápidamente tras su recepción.
Mayor control contra el lavado de dinero: Todas las transacciones deberán pasar por cuentas verificadas en won coreano. La verificación será responsabilidad de bancos, exchanges y ONGs.
Restricciones a exchanges:
Solo podrán vender los 20 tokens con mayor capitalización, y únicamente en exchanges basados en won.
Prohibido vender tokens en su propia plataforma.
Las ventas estarán limitadas a cubrir costes operativos y sujetas a un tope diario.
Nuevas reglas de cotización: Se exigirá una oferta mínima en circulación para listar tokens, se limitarán órdenes de mercado tras el debut y se incrementará el escrutinio a tokens con bajo volumen, baja capitalización y memecoins sin utilidad clara.
Cuentas con nombre real: Desde junio estarán disponibles para ONGs y exchanges; más adelante en 2025 también para empresas públicas e inversores institucionales.
Contexto político:
Tanto Lee Jae-myung (Partido Demócrata) como Kim Moon-soo (Partido del Poder Popular) promueven una agenda cripto progresista, incluyendo la introducción de ETF al contado y una stablecoin respaldada por el won, como parte de una estrategia para reducir la dependencia de stablecoins extranjeras como USDT o USDC.



