Artesian Builds, una empresa dedicada a fabricar y vender computadoras personalizadas para gaming con una sólida reputación en el mercado, vio su final abrupto en marzo de 2022, todo en tan solo 59 segundos. La compañía había cambiado su enfoque hacia computadoras de alta calidad para gamers, alejándose de los sistemas de minería para criptomonedas, ganando popularidad en plataformas como Twitter y Twitch. Sin embargo, todo se desmoronó debido a las acciones del CEO, Noah Katz.

La tragedia ocurrió durante una transmisión en vivo en Twitch con un premio en juego: una nueva PC para juegos. El streamer ‘Kiapiaa’ fue el afortunado ganador, pero Katz se negó a entregarle el premio, argumentando que el streamer no tenía suficientes seguidores en redes sociales para ser un “embajador” adecuado de la marca. En menos de un minuto, ordenó otro sorteo, desencadenando una ola de críticas y reclamos de la streamer afectada.

Este episodio resultó en la pérdida masiva de seguidores y socios importantes. Incluso figuras destacadas como ‘Nickmercs’, un popular streamer de ‘Call of Duty’, se distanciaron de Artesian Builds. La empresa enfrentó cancelaciones de pedidos y el 9 de marzo de 2022, Artesian Builds cerró sus puertas y se declaró en bancarrota. Los empleados fueron despedidos y los activos restantes se subastaron para pagar las deudas.

El CEO, Noah Katz, desapareció y su paradero actual es desconocido. Antes de fundar Artesian Builds, Katz se dedicaba a hacer armaduras de cosplay con una impresora 3D. Este caso ilustra cómo una decisión imprudente puede destruir una empresa en cuestión de segundos, especialmente en la industria del gaming, donde la reputación y la confianza son fundamentales.