Mientras su economía muestra señales de desaceleración, varios gobiernos locales en China han comenzado a vender criptomonedas incautadas como una estrategia para obtener ingresos adicionales, según un reciente informe de Reuters. Esta práctica, aunque efectiva a corto plazo, ha levantado cuestionamientos legales y éticos, ya que se lleva a cabo a pesar de la prohibición oficial del comercio de criptomonedas en el país.
Ventas fuera del marco legal
Debido a la falta de normativas claras sobre cómo manejar los activos digitales incautados, las autoridades han recurrido a empresas privadas para vender criptomonedas en mercados extranjeros. Estas ventas —según documentos judiciales y transacciones revisados por Reuters— se han realizado de forma poco transparente, lo que ha generado preocupación entre abogados y expertos, quienes temen que este vacío legal abra la puerta a posibles casos de corrupción.
A finales de 2023, se estima que gobiernos locales chinos mantenían en su poder alrededor de 15,000 BTC, con un valor aproximado de 1,400 millones de dólares. Según Bitbo, China es el segundo país con mayor reserva de Bitcoin, con cerca de 194,000 BTC, valorados en más de 16,000 millones de dólares, solo detrás de Estados Unidos.
Opiniones divididas sobre su uso
El profesor Chen Shi, de la Universidad Zhongnan, calificó esta estrategia como una “solución improvisada” que, aunque útil en el corto plazo, no está completamente alineada con la legislación vigente sobre criptomonedas en China.
Por otro lado, algunos expertos proponen que el Banco Central de China debería tomar el control de estos activos digitales. Guo Zhihao, abogado con sede en Shenzhen, sugirió que una alternativa sería crear una reserva estratégica de criptomonedas, o incluso un fondo soberano basado en criptoactivos con sede en Hong Kong, donde su comercio sí es legal.
Ru Haiyang, co-CEO del exchange hongkonés HashKey, respaldó esta idea y añadió que mantener los bitcoins incautados podría convertirse en una estrategia nacional similar a la de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, quien ha mostrado interés en utilizar criptomonedas como parte de la política económica.
Crecen los delitos relacionados con criptomonedas
El auge de los criptoactivos en China también ha traído consigo un aumento considerable de delitos relacionados, como fraudes, lavado de dinero y apuestas ilegales. Solo en 2024, más de 3,000 personas han sido procesadas por casos vinculados al lavado de dinero usando criptomonedas.
Este panorama se desarrolla en un contexto global tenso, con las relaciones entre EE. UU. y China deteriorándose y las criptomonedas posicionándose como un posible refugio ante una eventual devaluación del yuan, impulsada por presiones económicas y respuestas arancelarias.



