La campaña “Cheat Cookies”, desarrollada por Saatchi & Saatchi para Mondelez, transformó las tradicionales galletas Oreo en “cheat codes” comestibles que podían desbloquear recompensas dentro de juegos populares de Xbox como Halo Infinite, Forza Horizon 5 y Sea of Thieves.

¿Cómo funcionaba?
Se lanzaron galletas con seis relieves distintos inspirados en elementos del control de Xbox: los botones A, B, X, Y, flecha direccional y el logo de Xbox.
Los usuarios formaban combinaciones físicas con estas galletas y las escaneaban en el sitio oficial para desbloquear contenido digital exclusivo.
Reconocimiento creativo internacional
La campaña fue inscrita en múltiples festivales de publicidad como Cannes Lions, ADC Annual Awards y obtuvo menciones destacadas. En ADC, por ejemplo, registró un impresionante 5.8 % de engagement, con más de 150,000 items desbloqueados y 4 mil millones de impresiones en solo dos semanas.
Por qué funcionó tan bien
La propuesta se alineó con el universo gamer al replicar el ritual de usar cheat codes, integrando fidelización física (la galleta) con incentivos digitales relevantes (contenido dentro del juego). No se trató solo de un packaging; fue una activación que “jugó el juego del consumidor”.



