Un grupo de investigadores del Centro de Inteligencia Artificial Centrada en el Ser Humano GrapheneX-UTS de la Universidad Tecnológica de Sídney ha desarrollado una innovadora tecnología llamada BrainGPT. A diferencia de los métodos invasivos utilizados por otras compañías, como Neuralink, BrainGPT tiene como objetivo facilitar la comunicación para personas con discapacidades de manera poco invasiva y sin necesidad de cirugías.

Este enfoque revolucionario aprovecha los últimos avances en inteligencia artificial y se basa en técnicas de descodificación de ondas cerebrales. Los usuarios solo necesitan colocarse un casco en la cabeza que registra la actividad cerebral mediante electroencefalograma. Estas medidas se procesan mediante un algoritmo respaldado por un potente modelo de lenguaje, como GPT-4 Turbo o Gemini, denominado DeWave, que transforma las ondas cerebrales en texto.

En las pruebas realizadas, los participantes leían extractos de texto en silencio mientras llevaban puesto el casco. El modelo procesaba las ondas registradas y mostraba el texto resultante en una pantalla. Aunque la precisión actual del modelo se sitúa en un rango de 0 a 1, con una puntuación de 0,4, los investigadores confían en mejorarla hasta alcanzar 0,9 mediante el refinamiento continuo del modelo.

BrainGPT representa un avance significativo en neurociencia e inteligencia artificial al ofrecer una alternativa no invasiva para traducir ondas cerebrales en texto. Aunque su precisión actual puede mejorar, la capacidad de generar resultados sin necesidad de implantes cerebrales ni métodos invasivos marca un hito importante en la búsqueda de interfaces cerebro-máquina accesibles y efectivas.