En un año lleno de promesas de alto presupuesto, el título más sorprendente y aclamado no ha salido de una gran compañía, sino del esfuerzo silencioso y dedicado de un solo desarrollador: Blue Prince, un juego que combina puzles clásicos con mecánicas de roguelite y que ya se perfila como candidato a juego del año.
Desarrollado durante ocho años por Tonda Ros, un creador independiente inspirado por títulos como Gone Home y The Witness, Blue Prince se construyó con herramientas básicas y una visión muy clara: ofrecer una experiencia distinta, donde cada partida es única y donde el jugador debe explorar una mansión con 45 habitaciones para descubrir una misteriosa número 46 que cambia en cada intento.
Lo que hace único a Blue Prince es su mezcla de conceptos: por un lado, la lógica meticulosa de los juegos de puzles tradicionales; por otro, la imprevisibilidad de los roguelites, donde morir significa comenzar desde cero. A medida que el jugador avanza, debe elegir entre distintas habitaciones con características y salidas propias, desentrañando una historia enigmática que se narra entre líneas, sin tutoriales ni explicaciones obvias.
Esta fórmula ha resultado un éxito rotundo: con un 92 de promedio en Metacritic y un 98 en OpenCritic, Blue Prince es actualmente el juego mejor valorado de 2025. Una de cada tres reseñas le otorga la puntuación máxima, y medios especializados ya lo colocan como fuerte contendiente a los próximos Game Awards.
Las cifras también lo respaldan: alrededor de 150,000 jugadores han probado Blue Prince, principalmente a través de Steam, donde alcanzó un pico de más de 19,000 usuarios simultáneos. Aunque también está disponible en consolas, su presencia en servicios como Game Pass y PlayStation Plus ha limitado sus ventas directas en esas plataformas.
Con su mezcla de misterio, originalidad y desafío, Blue Prince no solo es una obra maestra del diseño independiente, sino también una señal clara de que los jugadores están buscando experiencias nuevas y auténticas, más allá del espectáculo de los grandes lanzamientos.



