El Banco de México (Banxico) reafirmó su enfoque prudente hacia las criptomonedas, optando por mantener una “distancia saludable” entre los activos digitales y el sistema financiero tradicional del país debido a preocupaciones por la estabilidad financiera y riesgos sistémicos.
¿Por qué Banxico es cauteloso?
En su más reciente informe de estabilidad financiera, Banxico advirtió que, a pesar de los avances regulatorios en otras regiones, las criptomonedas—y en particular las stablecoins—pueden representar amenazas si su uso se expande sin un marco regulatorio internacional homogéneo. Entre los principales riesgos señalados están:
Problemas de liquidez que pueden surgir cuando hay fuertes tensiones en el mercado.
Contagio financiero, donde fallas en activos digitales se transmitan al sistema bancario tradicional.
Arbitraje regulatorio, debido a la falta de reglas globales coordinadas.
Estas preocupaciones se relacionan con la volatilidad de precios, riesgos operativos y de ciberseguridad, así como con la posibilidad de que los criptoactivos sean usados para actos ilícitos o sin suficientes protecciones al consumidor.
Banxico y el sistema financiero
Banxico no tiene prisa por flexibilizar su postura, incluso cuando otros bancos centrales y gobiernos avanzan en integrar activos digitales. Por ejemplo, regiones como la Unión Europea han establecido un marco regulatorio sólido para criptoactivos (MiCA), y en Estados Unidos se avanzan leyes específicas para stablecoins.
El banco central mantiene que, sin salvaguardas regulatorias internacionales, un crecimiento desordenado de estos activos podría generar efectos negativos en los mercados de financiamiento tradicionales. Por ello sigue monitoreando el desarrollo del sector con atención y cooperación de actores privados, pero sin permitir que estas tecnologías se integren plenamente al sistema financiero formal por el momento.
Contexto en México
Banxico ha reiterado que las entidades financieras reguladas no están autorizadas para ofrecer servicios de criptomonedas directamente, manteniendo una barrera clara entre estos activos y la banca tradicional.
La Ley Fintech proporciona cierto marco para empresas que operan con criptoactivos, pero no existe aún una regulación que permita a bancos o instituciones financieras incorporarlos plenamente sin controles adicionales.
Mientras tanto, el mercado cripto en México sigue en crecimiento, aunque la adopción general es relativamente baja y los riesgos percibidos por las autoridades persisten.



