El banco emisor de la mayor economía de América Latina acaba de publicar la esperada normativa para el comercio de activos virtuales, incluidas las criptomonedas.
Qué cambia
Desde febrero entrarán en vigor nuevas reglas que amplían los controles existentes de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo hacia los prestadores de servicios de activos virtuales.
Cualquier operación de compra, venta o intercambio de activos virtuales vinculados a moneda fiduciaria será considerada legalmente como una operación de cambio.
Las normas también aplicarán para pagos o transferencias internacionales que utilicen activos virtuales.
Se establecen obligaciones para los proveedores: gobernanza, seguridad informática, controles internos, reporte, transparencia y protección al consumidor.
¿Por qué lo hacen?
El banco central señaló que el uso de criptomonedas —especialmente de stablecoins— ha tenido un fuerte crecimiento, lo que genera preocupación por su potencial uso en actividades ilícitas.
Con las nuevas reglas, el objetivo es reducir los espacios para estafas, fraudes o lavado de dinero en mercados de activos virtuales.
Lo que implica para el mercado
Para los usuarios: más supervisión sobre los intercambios y servicios de criptomonedas, lo que puede significar más requisitos de identificación (KYC) y transparencia.
Para los proveedores de servicios de cripto: deberán adaptarse a una regulación más robusta o arriesgar sanciones o prohibiciones.
Para el ecosistema cripto en Brasil: un proceso de “legitimación” mayor, pero también mayor complejidad operativa.
Para inversionistas internacionales: Brasil se alinea más con estándares globales de regulación cripto, lo cual puede generar confianza, pero también posibles fricciones en el corto plazo.



