La anticipación por el próximo Game of the Year (GOTY) en The Game Awards 2023 ha alcanzado su punto álgido, y entre los nominados se encuentra el inigualable Baldur’s Gate 3. La industria de los videojuegos no solo espera que este título de Larian Studios se lleve el premio principal, sino que necesita que lo haga.

Entre las producciones nominadas, que abarcan desde éxitos masivos como Marvel’s Spider-Man 2 hasta obras de autor como Alan Wake 2, Baldur’s Gate 3 se destaca como una propuesta única y difícil de clasificar. Con una producción que supera la categoría de doble A, pero que se mantiene alejada de los gigantes de la industria, Larian Studios ha demostrado que se pueden desarrollar juegos de una manera diferente y exitosa.

Lo que hace especial a Baldur’s Gate 3 va más allá de sus gráficos y jugabilidad. Durante los tres años que estuvo en early access, el juego transmitió la sensación de haber sido desarrollado con paciencia y dedicación, desafiando las expectativas convencionales. Aunque desconocemos las circunstancias exactas del desarrollo, queda claro que el equipo detrás del juego ha demostrado ser apasionado y dedicado.

La experiencia de juego pausado contrasta irónicamente con la frecuencia de decisiones cruciales que presenta, desafiándonos a enfrentar situaciones en apariencia triviales pero que pueden tener consecuencias significativas en la narrativa y el destino de nuestros compañeros. Esta imprevisibilidad es parte de la magia de Baldur’s Gate 3.

El aspecto narrativo del juego, desde el guión hasta los diálogos, es monumental, creado por apasionados del rol para audiencias diversas. A pesar de ser un juego que podría considerarse de nicho, ha logrado un éxito comercial significativo. La modestia de Larian Studios, evidenciada por la sorpresa de Swen Vincke (director y CEO) ante el éxito del juego, destaca la necesidad de reconocer a los talentos detrás del juego, más allá de las estrellas de renombre.

Larian Studios merece salir de The Game Awards con honores, y no debería sorprender que Baldur’s Gate 3 entre en debates sobre los mejores RPG de la historia. No en el top 10 ni en el top 5, sino en el podio, posiblemente en la cima. Este juego no solo es un logro técnico, sino también un hito cultural que redefine las expectativas de la industria y demuestra que el trabajo apasionado puede superar incluso a las estrellas más brillantes.

Baldur’s Gate 3 no es solo un juego; es una revolución necesaria para la industria de los videojuegos.