Se analiza la ASUS ROG Xbox Ally X, la nueva consola portátil desarrollada en colaboración con Microsoft que combina hardware potente con una interfaz orientada para juegos de Xbox.
Especificaciones destacadas
Procesador: AMD Ryzen AI Z2 Extreme con arquitectura Zen 5, acompañado de una NPU XDNA y gráfica Radeon integrada.
Memoria y almacenamiento: 24 GB de memoria LPDDR5X-8000 y SSD de 1 TB en formato PCIe 4.0.
Pantalla: 7″ Full HD IPS a 120 Hz, con cobertura completa de sRGB y compatibilidad con FreeSync Premium.
Conectividad y puertos: USB-C / USB4 con DisplayPort, lector microSD, puerto de audio de 3,5 mm, Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.2.
Batería: batería de 80 Wh. En pruebas reales, la autonomía alcanzó aproximadamente 2 horas y 18 minutos en escenarios exigentes.
Precio: 899 euros.
Diseño e interfaz
El diseño incorpora salientes laterales inspirados en mandos de Xbox, lo que mejora el agarre incluso si añade algo de volumen. Los botones superiores y traseros son más grandes que en modelos previos.
La consola opera con Windows 11, pero integra una interfaz específica de Xbox que simplifica el acceso a juegos, tiendas y servicios relacionados. También ofrece un modo “escritorio” para uso general.
Rendimiento y uso real
En cuanto a rendimiento, la CPU no muestra una mejora dramática frente a generaciones anteriores, pero la GPU Radeon 890M sí entrega un salto notable en tareas gráficas.
La eficiencia energética es uno de sus puntos fuertes: en modos de bajo consumo (modo “silencio” o rendimiento reducido), el rendimiento mejora respecto a la versión anterior de la consola.
En juegos exigentes, logra mantener frecuencias fluidas si se usan tecnologías de reescalamiento —como FSR— para balancear calidad gráfica y rendimiento.
La pantalla tiene puntos débiles: su brillo máximo real (329 nits) dificulta su uso al aire libre bajo luz intensa, y carece de soporte HDR.
Ventajas y desventajas principales
Lo mejor
Diseño más ergonómico, con mejor agarre
Mayor eficiencia energética, especialmente en modos de consumo bajo
Memoria y almacenamiento generosos
Integra hardware potente manteniendo el precio de edición premium
Lo peor
El soporte para colocarla en posición vertical sigue siendo una pieza de cartón, básico para el precio
No hay mejoras notables en pantalla respecto a versiones anteriores
Esperada mejora en el rendimiento bruto de CPU no se cumple completamente
La ASUS ROG Xbox Ally X representa una evolución significativa dentro del segmento de consolas portátiles x86. Si bien no es un salto revolucionario, ofrece mejoras sólidas en eficiencia, ergonomía y soporte de interfaz Xbox. Su punto más débil sigue siendo la pantalla y la autonomía en escenarios de máxima carga. Para quienes buscan una consola portátil con acceso cómodo al ecosistema Xbox y Windows, esta puede ser una de las opciones más completas del mercado.



