Arabia Saudita ha dado un paso masivo para posicionarse como un actor clave en la industria mundial de videojuegos, anunciando inversiones importantes a través de su fondo soberano.
¿Qué planean con esta apuesta?
El fondo saudí busca diversificar su economía, históricamente dependiente del petróleo, redirigiendo capital hacia tecnología, entretenimiento y videojuegos.
Esta estrategia incluye adquisiciones y participación en desarrolladoras y empresas de videojuegos. Por ejemplo, recientemente se concretó la compra de Electronic Arts (EA), una de las principales compañías del sector, por unos US$ 55,000 millones.
¿Por qué importa a nivel global?
Con este movimiento, Arabia Saudita amplía su influencia en el desarrollo y la publicación de videojuegos, así como en los eSports.
Podría cambiar el mapa del gaming: nuevos recursos económicos, influencia financiera significativa y un enfoque en hacer de Riad (y Medio Oriente) un polo global de creación y consumo de videojuegos.
Las empresas del sector —desarrolladoras, distribuidoras y estudios independientes— podrían ver nuevas oportunidades o dinámicas de mercado ante esta inyección de capital.
Lo que podría venir
Más adquisiciones de estudios y proyectos grandes bajo inversión saudí.
Expansión del mercado global de videojuegos con nuevos actores, mayores recursos y apuesta por innovación.
Posible crecimiento en eSports, desarrollo de nuevas franquicias, y una reconfiguración del poder dentro de la industria del entretenimiento digital.



