El icónico hongo rojo con manchas blancas de la saga Super Mario Bros. está inspirado en una especie real: la Amanita muscaria.
El creador del juego, Shigeru Miyamoto, confesó que siempre le atrajo la idea de los hongos en ambientes mágicos, una imagen recurrente en la cultura popular y en sus propias referencias creativas.
En este contexto, el hongo del juego —que transforma a Mario y le da ventaja— proviene de esa fascinación por lo fantástico y lo natural.
La referencia visual no es gratuita. Aunque en los primeros diseños aparecía con un sombrero de color naranja y manchas rojas, lo más conocido es su nuevo aspecto: sombrero rojo con manchas blancas. Esta apariencia corresponde al diseño de la Amanita muscaria, tal como lo señalan expertos en micología.
Desde un punto de vista biológico, la Amanita muscaria no ofrece superpoderes ni transforma a quien la consume. Más bien, contiene compuestos como ácido iboténico y muscimol, que pueden producir alucinaciones o malestar si se ingieren sin preparación apropiada.
Además, aunque existen variantes con diferentes colores de sombrero, la combinación de amarillo con manchas verdes —mismo aspecto que tiene el hongo “1-Up” en el juego— no se ha documentado en la naturaleza.
Por último, se destaca que el hongo no es solo un recurso estético: en los bosques, la Amanita muscaria constituye un elemento ecológico relevante, estableciendo alianzas simbióticas con árboles y contribuyendo al equilibrio del ecosistema.



