En 2018, Ellis Pinsky, de apenas 15 años, encabezó un sofisticado ataque mediante SIM‑swapping contra el empresario Michael Terpin, logrando extraer más de 562 bitcoins, valorados en aproximadamente 24 millones de dólares en ese momento.
Detonante técnico y operación
Estudioso y autodidacta en ciberseguridad desde los 12 años, Pinsky se inició usando herramientas como Wireshark, realizando ataques DDoS, doxxing, y se integró en grupos como Lizard Squad y OGUsers.
En enero de 2018, coordinado por un encargo delictivo —apodado “Harry”—, ejecutó el SIM-swapping en AT&T para desviar el número telefónico de Terpin y acceder a sus correos, descubriendo un archivo con credenciales que abrió varias carteras digitales.
De inmediato “lavó” los fondos en el exchange Binance, transfiriendo tokens y convirtiéndolos en bitcoin, aunque perdió parte debido a comisiones y fluctuaciones de mercado.
Consecuencias y desenlace
Pinsky vivió un breve estilo de vida ostentoso, con relojes de lujo y cientos de miles en efectivo, hasta que el padre de Terpin viajó a su casa y, a través de su abogado, lo confrontó en 2018.
A los 16 años, devolvió voluntariamente los 562 bitcoins, además de un reloj y efectivo, como cooperación inicial.
Terpin demandó por 71 millones de dólares, alegando daños adicionales, pero solo recuperó parte del monto original; Pinsky no contaba con más activos para cubrir la demanda bajo la ley RICO.
Repercusiones
El caso destacó la vulnerabilidad de individuos prominentes al SIM-swapping y puso en evidencia los desafíos legales al tratar delitos financieros cometidos por menores.
Luego del incidente, Pinsky enfrentó el allanamiento de su hogar y amenazas físicas. Actualmente estudia y trabaja en el desarrollo de una app denominada Rentr, buscando salir de aquel episodio.



