La última actualización de sistema para PS5 ha generado debate entre los jugadores. Por un lado, Sony ha reforzado su lucha contra el jailbreak y la piratería, pero por otro, esta medida podría complicar el uso para todos los usuarios, incluso aquellos que no modifican sus consolas.
El cambio clave se encuentra en el proceso de restauración de licencias. Anteriormente, los jugadores podían resolver problemas con juegos digitales que no se ejecutaban correctamente simplemente restaurando las licencias de toda su biblioteca de juegos. Ahora, tras la actualización, este proceso solo afecta a los títulos instalados en la consola al momento de la restauración, lo que limita la gestión de toda la colección.
El hacker Lance McDonald fue uno de los primeros en advertir el impacto de esta modificación, señalando que los usuarios que realizaban jailbreak ya no podrán ejecutar copias piratas sin conectarse a PlayStation Network. Esto implica que restaurar licencias y alterar el software ya no funcionará como antes para estos casos, dificultando el uso de juegos no originales.
Para los jugadores legítimos, la preocupación es que, en caso de no tener acceso a Internet o si desean usar la consola offline, cualquier problema con un juego requerirá restaurar su licencia individualmente. La restauración global de la biblioteca ya no será una opción, lo que podría generar complicaciones en el futuro.
Esta actualización, aunque refuerza la seguridad y combate la piratería, también cambia las reglas del juego para todos los usuarios de PS5.



